Cervecería La Montaña



Concurso Arquitectura: 2015
Año finalización construcción: 2018
Superficie construida: 532 m2
Ubicación: El Ajial, Precordillera de Paine, Región Metropolitana, Chile.
Equipo de Diseño
: Felipe Combeau, Andrés Besomi
Colaboradores: Rafael Ortiz, Oltmann Ahlers
Cliente: Cervecería La Montaña / www.la-motana.cl
Ingeniería: RG Ingenieros / www.rgingenieros.cl
Constructora: IMPG, Juan José Gutierrez
Fotografías: Andrés Pérez, Nicolas Saieh, Felipe Combeau


Arquitectura y Terroir

El proyecto de esta cervecería artesanal en la precordillera de Paine tuvo un desafío muy particular: se trató de hacer un edificio industrial y también para recibir visitantes, con un sentido de origen, es decir que se conectara con un contexto natural y cultural específico. Se buscó entonces entrar en resonancia con una multiplicidad de cosas que existen en ese lugar: el relieve, la vegetación, el agua, los colores, las construcciones existentes, el artesanado local (elementos de acero), y finalmente con un proyecto familiar. Lo que uno espera de un producto artesanal es que esté hecho con cuidado (con las manos) y que tenga una identidad característica en relación con un lugar especial. En ese sentido se trataba de hacer algo más cercano a un taller de un artista que a un galpón industrial.




Programa

El proyecto se divide en cuatro edificios con distintas funciones y tamaños. La elaboración de la cerveza se realiza en el edificio principal, cuya sección escalonada ordena los procesos de fabricación gravitacionales y separa las áreas frías de las calientes. Un segundo edificio alberga el bar y salón de degustación, el tercero los baños para visitantes y el cuarto el proceso de embotellado. Esta decisión de separar las funciones busca que tanto para los usuarios como para los visitantes la experiencia del proyecto sea una secuencia de espacios exteriores y recintos cerrados, de un entrar y salir, y sobre todo de crear un recorrido y un lugar exterior definido por la posición aparentemente aleatoria de cada edificio. Esto obliga a estar constantemente afuera y conectarse con el lugar, con el sol, con la sombra de los árboles, el olor de los peumos, contemplar el paso del día y de las estaciones.

Por esta razón las puertas y ventanas son muy importantes, no solo cumplen una función, sino que también potencian y hacen memorable esa relación y traspaso al exterior.




Materialidad
El proyecto se construye con 4 materiales principales: hormigón para las estructuras principales, acero para las ventanas, puertas y cubiertas, basalto para los pavimentos, y madera laurel de demolición para las vigas de la sala de degustación. Los muros de hormigón emergen del suelo inclinados con la pendiente del terreno, con mínimas perforaciones, para acentuar el efecto de la gravedad, de la inestabilidad, como rocas en una quebrada, parecen imposibles de mover, pero algo las movió hasta ahí, las fuerzas invisibles que construyen estos paisajes precordilleranos.

Los techos que son visibles de muchos ángulos, son parte fundamental no solo desde el punto de vista plástico, sino que también para el comportamiento climático de los edificios. Lo que hicimos fue una cubierta de paneles con aislación que luego tiene un sobretecho de grating de acero corten que por un lado brinda sombra y baja la temperatura de la cubierta, y por otro configuran grandes planos inclinados de acero oxidado naranjo que entra en resonancia con los colores de la tierra y los cerros, y va cambiando con la luz del día.

Sustentabilidad

Para elaborar la cerveza se aprovechan las aguas superficiales de un pozo artesiano ubicado a poca distancia del proyecto. También la cervecería está equipada de 1250 m2 de paneles fotovoltaicos para generar 130 KWatts y tener una producción 100% solar. Por último, además de no haber perjudicado ningún árbol durante la construcción, fueron plantados más de 100 nuevos árboles alrededor del proyecto, todos de especies pertenecientes al bosque esclerófilo que ha sido tan golpeado por la última sequía: quillayes, peumos, litres y boldos. Todo esto entra en resonancia con el proyecto de conservación del campo donde se ubica la cervecería, donde se destinaron 2,134 hectáreas para la creación del Santuario de la naturaleza El Ajial que alberga un increíble patrimonio de bosques y fauna nativa.